Terapia Cognitivo Conductual y Mindfulness

Desde “La senda del cambio” trabajo a través de la perspectiva cognitivo conductual incluyendo algunas herramientas del mindfulness.

Mindfulness

Técnicas que podrá adquirir

  • Destrezas para aprender a relajarse
  • Estrategias para moderar el estrés
  • Recursos para controlar los impulsos
  • Herramientas para regular sus emociones
  • Técnicas de reestructuración cognitiva
  • Métodos de activación conductual
  • Habilidades sociales
  • Capacidades para practicar mindfulness

Terapia Cognitivo Conductual

Actualmente, la Terapia Cognitivo Conductual ha demostrado ser la más efectiva de las terapias basadas en la evidencia científica. Es decir que numerosos estudios han demostrado que las personas mejoran gracias al tratamiento y no por otros motivos. Por eso, se han elaborado guías de tratamiento como la división 12 de la APA o las Guías de Práctica Clínica del Sistema Nacional de Salud que la avalan.

¿En qué consiste esta terapia?

La Terapia Cognitivo Conductual le ayudará a entender cómo piensa sobre sí mismo, los demás y el mundo en general y qué implica pensar de ese modo. También le permitirá comprender por qué se comporta cómo lo hace y cómo influye esto en su vida. El objetivo es enseñarle a identificar y cambiar los pensamientos y comportamientos que le generan malestar para empezar a sentirse mejor.

Papel de las interpretaciones

La Terapia Cognitivo Conductual opina que las interpretaciones que hacemos de lo que nos sucede nos llevan a sentir y actuar de un modo determinado. Por ejemplo, imagina que un amigo suspende la cita que tenía prevista con nosotros. Este nos dice que no puede asistir porque le ha surgido un imprevisto urgente. Ante esta situación hay varias interpretaciones posibles. Por un lado, podemos pensar que lo que nos dice es verdad. Si creemos esto, probablemente, nuestra molestia será menor y, seguramente, querremos organizar otro encuentro. En cambio, si pensamos que nos está mintiendo y que tan solo pone excusas, posiblemente, nos sintamos enfadados y/o tristes y reaccionemos negativamente mostrándonos reacios a quedar en otra ocasión. Por esto, ante una misma situación, podríamos actuar y sentir de un modo distinto en función de lo que interpretemos.

Función del comportamiento

Al mismo tiempo, esta terapia defiende la idea de que nuestro comportamiento influye en nuestra forma de pensar y sentir. De este modo y siguiendo con el ejemplo, si pensamos que ha puesto excusas puede que nos sintamos indignados y que utilicemos un tono de voz inapropiado. Este comportamiento irascible provocará un aumento en nuestro nivel de activación fisiológica. Seguidamente, este incremento implicará un mayor número de pensamientos negativos relacionados con nuestro amigo y un significativo malestar emocional. Por esta razón, mostrar ese comportamiento enfadado fomentará pensamientos que justifiquen mantener esa postura. Como consecuencia, cuanto más enfadados nos mostremos más nos iremos cabreando. Es como si encendiéramos una mecha.

No quiero decir que enfadarse sea malo, a veces hay que hacerlo para poner límites y defender nuestros derechos. A lo que me refiero, es que, en ocasiones, lo hacemos antes de tiempo sin tener evidencias de ello. Como consecuencia sufrimos malas experiencias que se podrían haber evitado. Uno de los objetivos será enseñarle a distinguir cuándo es positivo mostrarse enfado y cuándo no es apropiado, además de cómo hacerlo.

Labor de las emociones

Por último, el malestar emocional también supondrá un mayor número de pensamientos negativos y un comportamiento más descontrolado. Por eso cuando nos sentimos mal tendemos a ver nuestro pasado, presente y futuro más negativo de lo que fue, es o podrá ser. Mostrando una actitud más negativa, con nosotros mismos, los demás y el mundo. La Terapia Cognitivo Conductual le ayudará a centrar su atención en lo que suma en su vida y respecto a lo que resta, le enseñará a aceptarlo y enfrentarlo.

Conclusión

La Terapia Cognitivo Conductual tiene como finalidad enseñarle a entender la relación que existe entre los pensamientos, sentimientos y comportamientos y cómo estos alteran los resultados de lo que sucede. Si comprendemos esto, evitaremos empeorar los acontecimientos que experimentamos y afrontaremos mejor las circunstancias. Como dijo Francis Bacon, «el saber es poder»; con esto quiero decir que si nos conocemos a nosotros mismos podremos saber por qué nos afectan determinadas cosas y cómo conseguir que nos afecten menos. El psicólogo le ayudará a conocerse y encontrar las interpretaciones que le ayuden a enfrentar mejor las circunstancias. Para ello, le enseñará determinadas estrategias que tendrá que practicar diariamente tras las sesiones.

Terapia cognitivo conductual

Esquema de la terapia cognitivo conductual

Mindfulness

Mindfulness

El mindfulness es una herramienta que puede utilizarse para conseguir determinados objetivos en terapia. En la actualidad, las investigaciones demuestran que su práctica ayuda a prevenir recaídas en la depresión. También ha probado mejorar los niveles de salud, desarrollar mayor autocontrol y resiliencia ante los conflictos.

La finalidad del Mindfulness es conseguir que nuestra conciencia se relaje sin hacer juicios sobre nuestros pensamientos, sentimientos o sensaciones. De esta manera, las personas son capaces de reconocer sus pensamientos, separándose de ellos para, posteriormente, poder cuestionar los patrones mentales que le hacen daño, centrándose en el aquí y el ahora del momento presente.

Para enseñar a vivir en el aquí y el ahora se recomienda la práctica de la meditación. Es una actividad en la que se busca conseguir un estado de atención centrada en un pensamiento o sentimiento o algún elemento de la percepción. La finalidad es liberar la mente de pensamientos dañinos a través del estado de atención plena.

Si cree que puede sentirse cómodo utilizando la Terapia Cognitivo Conductual junto al Mindfulness, puede observar los servicios que ofrezco y sus precios.